El vermut y las primeras conversaciones
La experiencia comienza con vermut artesanal, servido en jarritas de cerámica y vasos cortos sobre manteles de lino blanco. Acompañan aceitunas aliñadas, encurtidos y pequeñas tapas frías que abren el apetito y marcan el ritmo pausado de la noche.
Es el momento ideal para presentarse, reencontrarse con el grupo y comentar la noche de póker que llegará después al poker salon.